Naturalezas
OBRA
En este apartado incluimos los paisajes, con o sin figuras, y las “naturalezas muertas” o bodegones que Juan Molino ha seleccionado para darnos una muestra de su particular forma de transmitir belleza con la pincelada y el color. De los paisajes de París a las misteriosas playas de Bolonia, del atardecer en Cástaras a las campiñas de Jaén, de las colinas de viñedos del Bierzo a los paisajes de Segovia.
La vibración y la armonía de colores de un “bodegón andalusí” pueden alcanzar una equilibrada experiencia comparable a un “paisaje del agua”, cercano a la abstracción geométrica.
Si los paisajes son parte de nuestra existencia, la mirada de Juan Molino sobre ellos es un testimonio de su sensibilidad para verlos y plasmarlos en sus lienzos.