Retratos
La meta transcendental de un artista es tratar de captar el alma de su modelo en un retrato. No solo se trata de que sea parecido o reconocible su rostro, lo esencial es que transmita emoción, sentimientos, carácter o sensibilidad del protagonista pintado.
Juan Molino es consciente de este reto y lo ha superado con creces en bellísimos retratos de sus hijas, o en obras en las que el personaje es tan conocido como reconocido: Tierno Galván, José Luis Sampedro, Esteban Ramírez. Sus modelos pueden ser amigos como el profesor irlandés Richard Haylok o el catedrático Antonio José López Eismann, pero también los personajes populares de Cástaras, la abuela María Guerrero o Isabel Alarcón. Todos son retratos con espíritu y vida. Un ideal que también se recoge en la belleza de otros rostros de mujer idealizados por la sensible pincelada del creador.